No dejemos que nos manipulen más

No dejemos que nos manipulen más

Vivimos tiempos convulsos. Y ya no es suficiente tener claros unos objetivos: es preciso luchar cada día en su defensa y muy especialmente, no dejar que nada exterior disperse nuestra atención de a dónde queremos llegar y cómo lo estamos haciendo.

Esto es válido para la sociedad y para la empresa, por supuesto. Leyendo ayer lo que escribió el lingüista Noam Chomsky sobre las 10 estrategias de manipulación que utiliza el poder a través de los medios de comunicación principalmente, pienso que más que nunca debemos aferrarnos a nuestros objetivos e ideales y no perderlos de vista.

"La nit del caçador"... parlant de manipulacions i mentides... Robert Mitchum com el reverend Harry Powell.

"La noche del cazador", gran película de Charles Laughton con Robert Mitchum en el papel del malvado y manipulador reverendo Harry Powell.

Pone los pelos de punta porque en este momento, todas esas estrategias “del lado oscuro de la Fuerza” se están desplegando a nuestro alrededor. Mirad si no:

1. La distracción. Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes a nivel social, económico, político, científico o cultural…, entretenidos con informaciones sin importancia y con aspectos de la realidad sin trascendencia real alguna. El objetivo es que lo realmente importante deje de interesar. Seguro que a todos se nos ocurren ejemplos muy, muy actuales.

2. Crear problemas y luego proponer una solución. Sería la materialización de ese “cuanto peor, mejor” que hemos oido muchas veces. Se crea un problema para obtener la reacción de la gente, y luego poder ofrecer una solución que interesa aplicar y que sin el problema, sería quizá cuestionada. Gracias al problema, esa “solución” se verá como eso y no como una pérdida. Por ejemplo, tras el 11-S se endurecieron las leyes y ciudadanos de todo el mundo perdieron libertad en aras de la seguridad. Algunos opinan que estamos ante otra de esas maniobras: crear una crisis financiera y económica a escala mundial para que se acepte como un “mal necesario” el desmantelamiento del estado del bienestar.

3. Gradualidad. Se trata de aplicar medidas que van contra los fundamentos del sistema (democracia y estado del bienestar) de forma gradual, sin levantar sospechas. De este modo se garantiza un cambio de sistema sin apenas alarma social o política. Esos cambios también influyen en los valores de la sociedad, que van cambiando de forma imperceptible. Algunos opinan que el neoliberalismo empezó a imponerse así en las décadas de los 80 y 90: privatizaciones, precariedad, escasa formación, salarios escasos, cultura del beneficio rápido… para llegar a la situación actual, de auténtico golpe.

4. Diferir las decisiones impopulares. Se trata de plantear aquellas decisiones “dolorosas pero necesarias” y ofrecer una tregua, diferirlas en el tiempo. Con ello se consigue que el público por un lado se vaya mentalizando, mientras a la vez espera que la situación mejore. Cuando esas medidas se apliquen, encontrarán poco rechazo efectivo y sí mucha resignación.

5. Tratar al público, a los ciudadanos, como si fueran menores de edad mental. Así se les considera privados de sentido crítico, crédulos y necesitados de alguien que les diga cómo pensar y qué esperar. Parece que el poder de sugestión de esta estrategia está demostrado, y funciona tan bien que incluso se agradece ese trato por parte de la ciudadanía: sólo así se entienden campañas públicas que nos dicen cómo conducir, o qué comer, o qué cosas no hacer porque nos pueden perjudicar o matar directamente. Recuerdo una viñeta de Forges: un señor, al pie de un precipicio, lee un cartel que dice “Prohibido saltar”. Y comenta: “Está bien que lo prohíban, podríamos hacernos daño”. Pues eso.

6. Emoción sobre la reflexión. La publicidad sabe mucho de esto. Utilizar argumentos emocionales con el fin de cortocircuitar el análisis racional y el sentido crítico. Abriendo la puerta a las emociones también se abre a la asunción inconsciente de conceptos e ideas que podrán tener un efecto en los comportamientos: temores, odios, deseos…

7. Generalizar la ignorancia y la mediocridad. Mantener a la gente ajena al conocimiento, lejos de los mecanismos del poder y de la comprensión de cómo funcionan, y lejos también de una educación en libertad. El objetivo no es crear personas librepensadoras y autónomas, con capacidad crítica, sino ciudadanos crédulos y dóciles, que se sientan cómodos y seguros en la mediocridad y la ignorancia.

8. La mediocridad es buena. Esta estrategia va un paso más allá de la anterior y fomenta la mediocridad poniéndola de moda: ser inculto, vulgar, no poder articular frases coherentes, escribir incorrectamente, leer poco, rechazar la cultura y ser, en suma, un ignorante…, todo esto es puesto de moda, se aprecia, se normaliza. Lo “rarito” es lo opuesto. Ahí algunos programas de televisión se han apuntado desde el primer día!

9. Reforzar la autoculpabilidad. Se trata de desviar la culpa y crear la apariencia de que cada uno, individualmente, es culpable de lo que ocurre a nivel social y político. La autoculpabilidad incapacita al individuo para reaccionar, incluso a veces para compartir realmente con los demás esos fracasos de los que se considera culpable, y descubrir que en realidad no lo es. El sistema está a salvo si “todos somos culpables”. Esto se está viendo muy claro ahora: todos somos culpables de la crisis porque todos fuimos codiciosos y vivimos por encima de nuestras posibilidades (!!).

10. Información y conocimiento piramidal. Esa estrategia se deriva de algunas de las anteriores: la ciudadanía se retira del conocimiento y éste queda en manos de una élite que sabe, que conoce el mecanismo social y del individuo mejor que éste. El sistema puede ejercer un gran control sobre los individuos porque conoce cómo funcionan, sus potencialidades y sus puntos débiles, muchos mejor que ellos mismos. En la cumbre de la pirámide hay mucho conocimiento y pocas personas, mientras en la base eso se invierte.

Interesante, ¿verdad?

¿Hay una contraofensiva posible? Yo pienso que sí, que siempre la hay y la ha habido a lo largo de la historia: Informarnos para construir un criterio propio y tener claro qué es importante para nosotros como miembros de una sociedad, a nivel personal o profesional; estar vigilantes para observar ese giro de prioridades que se pretende que sigamos y no dejarnos engañar; no acomodarnos a lo fácil, desconfiar de lo fácil, como hacían nuestros abuelos; tener claros cuáles son los fundamentos de la democracia y de nuestro sistema de valores políticos y sociales y no aceptar componendas ni “males menores”; por supuesto, no esperar ni aceptar que “papá Estado” resuelva algunos de los problemas que tiene una sociedad basada en la libertad, recortando esa libertad…

O sea, no renunciar a nosotros mismos, a nuestro potencial transformador, a nuestros valores éticos, a vivir como pensamos, a ejercer nuestro juicio crítico y a combinar con sabiduría nuestra parte emocional y nuestra parte racional.

En resumen: no renunciar a ser personas libres que piensan libremente.

 

Amics i amigues, no vos perdeu aquesta breu entrevista a José Luis Sampedrohttp://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=GXGmGeRUnnY#!

4 Comentaris
  1. És irònic emperò es més difícil “manipular” a un poble famolenc que a un poble fart…d’un discurs fins i tot ben fet no en surt es “pa”.

  2. Hola Manolo!
    Pot ser que sigui per la por?
    La por ens fa crèduls, dèbils, fàcilment abatibles… sempre el fals miratge de seguretat, estabilitat…, la gran mentida!

  3. A la Comunidad Hosteltur, on vaig escriure aquest post primer, hi ha un parell de comentaris interessants. Vos en pos l’enllaç aquí: http://comunidad.hosteltur.com/post/2012-05-03-dfdfdf

  4. La por fa que ens oblidem d’aquestes manipulacions. Per sort cada dia mes gent obre els ulls. Ara les garrotades van cap a anular la força de la xarxa, internet es un gra al cul de les classes dirigents. No l’entenen, creuen que funciona com els mitjans coneguts i no se si te vida pròpia, però es mes difícil de manipular. Sempre hi ha algú a l’aguait.
    Te recomanaria la lectura també alguns articles, llibres i escrits de Lawrence Lessig i alguns de Richard Stallman. També trobaràs videos a youtube, vimeo o ted.com.
    Cultura lliure, De com els grans mitjans de comunicació utilitzen la tecnologia i les lleis per enclaustrar la cultura i controlar la creativitat
    http://www.lafarga.cat/culturalliure/llibre/cultura-lliure/
    El llibre de Stallman es aquí:
    http://www.lafarga.cat/culturalliure/llibre/programari-lliure-societat-lliure/
    També de Stallman es El dret a llegir, un petit conte trob que interessant. http://ca.wikisource.org/wiki/El_dret_a_llegir

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